Avenida de América, Nº20 18006 Granada
L-V 9:00-14:00 y 17:00-21:00 | S 10:00-14:00

Es un tema muy tocado por los nutricionistas y en nuestro servicio de nutrición no iba a ser menos…cada vez hay más consciencia de que el azúcar es negativo para nuestra salud pero…

.

¿Qué pasa cuando la ingerimos realmente?

.
Cuando comemos grandes cantidades de azúcar aumentan drásticamente los niveles en sangre al mismo tiempo que nuestro cerebro segrega dopamina, un neurotransmisor que segregamos cuando vivimos situaciones agradables, por ejemplo, comiendo un pastel de forma ocasional. El cerebro de quienes consumen azúcar de forma habitual asocia su consumo a la liberación de dopamina, lo que hace que se genere una reacción placentera y adictiva al mismo tiempo. Pero este agradable “subidón” desencadena que nuestro páncreas libere una gran cantidad de insulina, hormona anabólica y proinflamatoria (dicho sea de paso) encargada de transportar la glucosa al interior de la célula y, en caso de no utilizarse, transformarla en tejido graso como reserva energética.
.
Este pico de insulina, posteriormente nos conduce a una situación de “hipoglucemia reactiva” lo que significa que la glucosa ya se ha eliminado del torrente sanguíneo y esto trae consigo un “bajón” energético y anímico, por lo que volveremos a reclamar nuestra dosis de azúcar para volver a la misma situación.
.

Entonces, ¿Qué debo hacer?

.
No hay que olvidar que nuestro cuerpo necesita GLUCOSA, no AZÚCAR, por lo tanto debemos elegir los alimentos adecuados para obtenerla de la forma más saludable posible.
.
El azúcar también puede alterar nuestra biota bacteriana autóctonas, es decir, los “bichitos buenos” que habitan en nuestro intestino y que pueden facilitarnos las digestiones, o en caso de no existir los suficientes, que otros “bichitos malos” y oportunistas colonicen nuestro intestino, desembocando en alteraciones intestinales como hinchazón abdominal, gases o diarreas.
.

Por lo tanto , evitemos su consumo, limitando la ingesta de todos aquellos alimentos procesados que contienen demasiadas cantidades y busquemos a un nutricionista que nos ayude con la educación alimentaria para evitar que en un futuro desarrollemos enfermedades crónicas, diabetes, dislipemias, etc.

¡Pedir cita!