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Ya sabemos que la inflamación es una respuesta natural que se produce cuando nuestro sistema inmune detecta en un elemento externo, como una bacteria o virus o elemento tóxico o dañino en nuestro cuerpo, pero…

¿Conocemos realmente la repercusión que tienen los alimentos en la inflamación?

En sí, la inflamación es necesaria y no es negativa cuando es transitoria, ya que es un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo ante infecciones o daño tisular y cumple con una función biológica, pero cuando esta respuesta inflamatoria se alarga en el tiempo de forma crónica, deja de tener su función y puede llegar a ser perjudicial, denominándose inflamación crónica de bajo grado, la cual será la base para muchas enfermedades metabólicas.

La alimentación desempeña un papel fundamental en la prevención y tratamiento de muchas enfermedades crónicas en las que el elemento base es esa inflamación. Hay alimentos que nos provocan irritación e hipersensibilidad en nuestro intestino que se traducirá posteriormente en una inflamación global en nuestro cuerpo, y esto hará que experimentemos más dolor, hinchazón abdominal incluso cualquier alimento nos sentará mal.

Por eso, dependiendo de lo que comamos, podemos agravar o disminuir estos síntomas inflamatorios y para ello debemos conseguir 2 cosas: aumentar la ingesta de alimentos antiinflamatorios y disminuir o eliminar de nuestra dieta aquellos proinflamatorios.


ALIMENTOS ANTIINFLAMATORIOS

Cúrcuma, porque tiene grandes propiedades antiinflamatorias.

Semillas de lino y chía, son una gran fuente de ácidos grasos omega-3 con efecto antiinflamatorio en nuestro cuerpo.

Vegetales de hoja verde, ya que contienen una gran cantidad de antioxidantes.

Crucíferas, como las coles y el brócoli, son altamente antioxidantes y con propiedades depurativas.

Alimentos probióticos, como el kéfir, te, kombucha, chucrut o el kimchi que nos ayudan a mejorar el estado de nuestra flora intestinal y de nuestras digestiones, ya que tienen un efecto depurativo y antiinflamatorio.

Frutos rojos, como los arándanos, moras, frambuesas, etc., son antioxidantes y antiinflamatorios.


ALIMENTOS PROINFLAMATORIOS (FAVORECEN LA INFLAMACIÓN)

Estos son algunos de los alimentos  que debemos evitar o limitar para ocasiones especiales.

ALIMENTOS PROCESADOS

Los alimentos manipulados industrialmente (también conocidos como ultraprocesados) son preparaciones que suelen contener altas dosis de grasas poco saludables, azúcares refinados, químicos (potenciadores de sabor, espesantes, etc.) en definitiva son un conjunto de ingredientes que puede desencadenar una cascada inflamatoria en nuestro cuerpo.

AZÚCARES  REFINADOS

Alimentos como el azúcar blanco, el jarabe de maíz alto en fructosa, y todos los alimentos blancos como el pan y masas de bollería conducen a una mayor respuesta inflamatoria ya que provocan un aumento de glucosa en sangre que a su vez eleva los niveles de insulina en sangre desencadenando una respuesta inmune e inflamación.

LÁCTEOS Y SUS DERIVADOS

Nuestro intestino no es capaz de procesar fácilmente estos alimentos debido a la gran cantidad de caseína (proteína de la leche) y de lactosa (azúcar de la leche) y por ello responde de forma inflamatoria.

CARNES ROJAS

Al consumirlas nuestro sistema digestivo produce una serie de químicos que hacen que nuestro organismo genere una respuesta inflamatoria contra él.

CEREALES Y HARINAS CON GLUTEN

El gluten es claramente un alérgeno para nuestro cuerpo causando una reacción inflamatoria por parte del sistema inmune. Los cereales con gluten más conocidos son el trigo, centeno, cebada y espelta aunque ya sabemos que la harina de trigo es la más inflamatoria de todas. Por ello debemos elegir siempre la opción integral 100% y sin gluten a ser posible.

Además los cereales contienen lecitinas (proteínas defensivas de las plantas) que son capaces de resistir en ambientes ácidos y sobretodo a la descomposición intestinal. Por lo que al ser consumidas pueden producir hinchazón abdominal y gases entre otros síntomas.


En conclusión y lo que proponemos desde Fisioclínica Carlos Molina, es hacer pequeños cambios asequibles y que puedas cumplir, eliminando aquellos alimentos proinflamatorios al menos durante 2 o 3 semanas para que nuestro organismo “se limpie” e ir incluyendo los antiinflamatorios para ayudar aún más a esa desinflamación.

Es sorprendente como esos dolores crónicos que teníamos a nivel intestinal incluso a nivel muscular en zonas como cuello o lumbar empiezan a desaparecer por el simple hecho de retirar todas aquellas sustancias que favorecen la congestión y la inflamación, asi que…¡te invitamos a que lo pruebes y nos cuentes tu experiencia!

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